Las enseñanzas del Maestro Ciruela
Lenguaje no sexista
Vaso medio vacío, vaso medio lleno

En un artículo anterior me referí al sexismo puesto en juego respecto al uso del concepto de género por parte de grupos feministas y algunos académicos. En él hice alusión tangencial al uso de la concordancia de género en nuestra lengua, a las maquiavélicas conclusiones que estas personas vislumbran y a las recomendaciones de cambio en el lenguaje para dejar de ser sexistas. Acá voy de lleno con eso, además de hacer un aporte personal.

Recomiendo fervientemente el documento de Ignacio Bosque "Sexismo lingüístico y visibilidad de la mujer" suscripto por todos los académicos de la Real Academia Española, que se puede leer de la red, y que básicamente demuestra que los cambios propuestos para el lenguaje por los grupos feministas son inapropiados, incómodos, contranaturales y, fundamentalmente, imposibles. Permítanme agregar: ridículos.

El sexismo está en el sexista, no en el lenguaje. El uso del genérico masculino (el asunto crucial) no es sexista per se. Y acá viene mi aporte: los feministas sólo ven el medio vaso vacío y argumentan que referirse a grupo mixtos con genéricos masculinos (por ejemplo: los trabajadores deben exigir sus derechos) invisibiliza a las mujeres. Eso es apenas parcialmente cierto, pero supongamos que así sea. Yo veo el vaso medio lleno: las mujeres tienen un género exclusivo y los varones no lo tienen... las privilegiadas, entonces, son las mujeres.

En fin... como escritor y periodista amo las letras, amo la lengua, y se me eriza la piel cuando siento que las maltratan. Cuando no aprecian la belleza de la lengua pura, producto de siglos de lenta evolución, cuando no captan los matices, cuando no advierten cómo se afea, cuando pretenden complicarla, agredirla y violentarla con esos artefactos políticos... me da mucha pena. El colmo de los colmos se da cuando leo un texto escrito con el reemplazo de x por la vocal correcta, del estilo queridxs lectorxs. O cuando usan @. Abandono la lectura lo antes posible para refrenar el vómito.

No es el único asunto (este del lenguaje) en el que los feministas ven el medio vaso vacío y no ven el medio vaso lleno. Hay muchos otros en los que las mujeres son privilegiadas en nuestra sociedad y en nuestro mundo. Pero es enojoso plantearlo y no lo voy a hacer ya que todo luchador contra el sexismo, como creo serlo, debe priorizar la emancipación incondicional de la mujer.


 
 
 
 
 
 
   
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