Tonterías
Analfabetos

En la historia argentina las inmigraciones europeas tuvieron enorme impacto social. Contrariamente a lo que sospecha la gente, en las oleadas más grandes, los inmigrantes vinieron escapando de la miseria y el hambre (y no de regímenes totalitarios). Eso tiene su consecuencia lógica inmediata: los recién llegados eran los expulsados del sistema, los marginados, los desposeídos, los analfabetos, los ignorantes.

El de la foto es Francisco Cabrera, mi abuelo Pipo. Llegó a la Argentina en 1896 bajo el cuidado de su hermano mayor. Había hecho hasta el quinto grado, pero acá no prosiguió estudiando y se casó con mi abuelita, que en ese entonces tenía 16.

Usted dirá pero qué tipo jodido, mire el recuerdo que tiene de su abuelo, qué desamorado, si en el fondo lo está llamando ignorante. Sin embargo es al contrario, y esta tontería no es otra cosa que un pequeño homenaje a este honesto almacenero (a quien por otra parte yo quise mucho). Porque él, y muchos miles de ignorantes que con él vinieron, podían no tener mucha instrucción... pero tenían una enorme sabiduría. Su amor por el arte, su respeto por el conocimiento, la admiración por la ciencia... los motivaban para hacer que sus hijos estudiasen, se cultivasen... Podían romperse el culo trabajando como burros para que a los suyos no les faltase un libro, un cuaderno, un guardapolvo o lo que la educación les demandase. No los conformaba la instrucción primaria, ni secundaria; en su afán porque los hijos estudien hasta el título universitario no paraban.

Mi abuelo Pipo nunca dejó de llevar a mi abuela al teatro; mi padre y mis tías estudiaban música: tocaban el piano y el violín. La biblioteca de la casa estaba poblada de libros, cuadros y esculturas. Mi tía Dora -doctora en bioquímica- sembró en mí el bichito de la curiosidad científica.

La familia que fundó ese gallego bruto debería ser un ejemplo para esta patria tinellizada, menemizada, maradonizada, tan llena de valores efímeros y faranduleros. No me cabe duda de que esos inmigrantes, muchos de ellos analfabetos... fueron los más grandes sabios de la Argentina.

Algunos derechos reservados. Se permite su reproducción citando la fuente. Última actualización jun-08. Buenos Aires, Argentina.