Tonterías
CHIRLOS

Hay algo que me pone tan de mal humor como la llamada violencia de género. Ese algo son los padres que golpean a sus hijos. Padres que si uno los increpa responden: -¡no! ¡yo no golpeo a mis hijos... sólo un chirlo de vez en cuando!

Mire, no le digo imbécil porque me interesa que siga leyendo. Chirlo, cachetada, bofetada, patada, chancleteada o cinturonazo... es todo lo mismo: es violencia, es maltrato contra un ser humano que no puede defenderse.

El primer mensaje educativo que recibe un infante es "eso no se hace". Pero inmediatamente, el segundo mensaje (tal vez más potente) es este otro: "tu puedes aplicar la violencia sobre un ser indefenso". Tu padre o tu madre predican con su ejemplo.

También me pone mal que las entidades educativas no se expidan, que las organizaciones que tienen algún predicamento moral sobre la sociedad no digan ni mu. Las organizaciones feministas que abogan contra la violencia contra las mujeres, por ejemplo, deberían tomar en cuenta que un niño que fue "educado" a los golpes (cualquiera sea el grado de dureza) es un potencial golpeador de niños y de mujeres. Deberían también tomar consciencia que una mujer golpeada -al menos- es un ser humano que entiende que sufre una injusticia y pueden actuar en consecuencia... los pobres niños, en cambio, ni siquiera tienen esa oportunidad, las circunstancias lo llevan a sentir que soportar la mano dura de sus padres es la ley de la vida.

No hay leyes que protejan a los niños de esta "modalidad de crianza", es parte de la potestad de los padres, es parte de nuestras vergüenzas como sociedad.

 

Algunos derechos reservados. Se permite su reproducción citando la fuente. Última actualización jul-15. Buenos Aires, Argentina.